Vacaciones, pantallas y ciudadanía digital.

Acompañar, acordar y educar también cuando baja la rutina.


Durante las vacaciones, el tiempo libre se expande, las rutinas se flexibilizan y las pantallas suelen ocupar más espacio en la vida cotidiana. Esto ocurre en niñas, niños y adolescentes, pero también -y muchas veces sin advertirlo- en las personas adultas.

Desde Escucha Activa proponemos correr el foco del control y la prohibición para ponerlo en la construcción de ciudadanía digital: aprender a usar la tecnología con propósito, criterio y responsabilidad, también en verano.

No se trata de eliminar las pantallas, sino de enseñar a usarlas mejor.


Las pantallas no son el problema: el problema es usarlas sin sentido.


Las tecnologías digitales no son neutrales. Están diseñadas para captar atención, prolongar el tiempo de uso y generar hábitos automáticos. Como advierte Tristan Harris, muchas plataformas funcionan sobre mecanismos de recompensa similares a los del juego, lo que vuelve irrealista esperar autorregulación sin acompañamiento, especialmente en infancias y adolescencias.

Por eso, prohibir sin educar suele generar más conflicto, enojo y uso a escondidas. Acompañar, en cambio, permite construir habilidades que van a servir mucho más allá de las vacaciones.


Estrategias concretas para familias en vacaciones.


1. Empezar por mirar (no por prohibir)

Antes de poner reglas, es clave observar el uso real de pantallas en toda la familia, incluidos los adultos.

El mensaje educativo más potente no es el discurso, sino el ejemplo.


👉 Propuesta práctica: revisar juntos el tiempo de uso del celular y definir una meta posible para el verano, no una meta ideal.


2. Pasar del “cuánto” al “para qué”.

No es lo mismo consumir pasivamente que crear, pensar o aprender con tecnología.

Desde el enfoque del aprendizaje activo, autores como Seymour Papert sostienen que el aprendizaje significativo aparece cuando las personas producen, no solo cuando consumen.

En vacaciones, las pantallas pueden usarse para:

- crear un mini documental familiar

- grabar un podcast breve

- inventar historias combinando IA y dibujo a mano

- aprender una habilidad con apoyo digital

- diseñar juegos o resolver desafíos


👉 La pantalla como disparador, no como destino.


3. Acordar reglas simples, claras y sostenibles.

Las reglas funcionan mejor cuando son acordadas, no impuestas.

Algunas claves:

- definir horarios y espacios sin pantallas (comidas, antes de dormir),

- establecer momentos de uso compartido,

- acordar qué hacer cuando aparece el aburrimiento.



Aquí es importante retomar una distinción muy valiosa que plantea Sebastián Bornik: no es lo mismo desconectarse que desenchufarse.

Desconectarse implica aislarse, cortar vínculos. Desenchufarse, en cambio, es apagar las pantallas para conectarnos con otras cosas: con el cuerpo, con los otros, con el juego, con la palabra, con el descanso.

El objetivo no es desconectar a las familias, sino desenchufarlas de la hiperconexión automática para habilitar experiencias más ricas y humanas.


El tiempo que recuperamos: estar, hacer y compartir en comunidad.


Cuando reducimos el uso automático de pantallas, no solo quitamos algo: abrimos espacio.

Espacio para el encuentro, el cuerpo, la palabra, el juego, el descanso y la imaginación.

Las vacaciones ofrecen una oportunidad única para volver a habitar la vida cotidiana en familia, sin la urgencia constante de notificaciones y estímulos.

Ese tiempo recuperado es profundamente educativo y puede traducirse en experiencias simples pero fundamentales:

➡️ Mover el cuerpo juntos: salir a caminar, andar en bici, rollers o skate, jugar a la pelota, nadar. El movimiento regula emociones y mejora el bienestar general.

➡️ Jugar: juegos de mesa, cartas, rompecabezas, juegos inventados. El juego fortalece vínculos y enseña a esperar turnos, tolerar frustraciones y disfrutar del proceso.

➡️ Leer: leer en voz alta, en silencio compartido o recomendar libros. La 


lectura desacelera y entrena la atención profunda.

➡️ Cocinar en familia: preparar una receta, elegir ingredientes, probar sabores. Cocinar es una experiencia colaborativa que combina creatividad y cuidado.

➡️ Charlar y debatir: hablar de temas actuales, de lo que pasa en el mundo, de lo que sienten y piensan. La conversación construye pensamiento crítico.

➡️ Compartir con amigos: encuentros presenciales, juego libre, risas sin mediación tecnológica. La socialización cara a cara sigue siendo irremplazable.


Todo esto construye comunidad familiar: un espacio donde se aprende a convivir, a escucharse y a estar con otros.


El valor del aburrimiento: cuando no pasa nada, pasa algo importante.


En una cultura que busca llenar cada minuto, el aburrimiento suele verse como un problema. Sin embargo, aburrirse también educa.

Cuando no hay estímulos constantes: aparece la imaginación, surgen ideas nuevas, se inventan juegos

se ordena el pensamiento, se descansa la mente.

El aburrimiento no es tiempo perdido: es el punto de partida de la creatividad y también del descanso mental. Estar sin hacer nada también es necesario.

Aprender a tolerar el aburrimiento es una habilidad clave para la vida adulta.


El descanso también importa (y educa).


Las vacaciones no suspenden una necesidad básica: dormir y descansar bien.

El descanso físico y mental es clave para el bienestar de niñas, niños, adolescentes y adultos.

Pasar madrugadas enteras maratoneando series o en scroll infinito no es descanso. Tampoco lo es permitir que adolescentes se queden despiertos todas las noches jugando online sin ningún límite. Aunque no haya horarios escolares, el cuerpo y la mente siguen necesitando pausas, sueño reparador y ritmos previsibles.

El descanso regula emociones, mejora la atención y cuida la salud. Por eso, también en vacaciones es importante acordar horarios razonables, bajar la estimulación antes de dormir y crear rutinas que favorezcan el sueño: apagar pantallas, bajar luces, cerrar el día con una charla, lectura o música tranquila.

Cuidar el descanso no es rigidez ni control excesivo. Es una forma más de acompañar y enseñar a escuchar el propio cuerpo. Porque descansar bien también es parte de aprender a cuidarse.



El mayor influencer está en casa.


Si pedimos menos pantalla, empecemos por nosotros. 

Los chicos y chicas aprenden observando cómo los adultos usamos el celular, cómo lo dejamos a un lado para escuchar y cómo regulamos nuestra propia atención.

Como advierte Sherry Turkle, el mayor riesgo no es la tecnología en sí, sino la ausencia emocional en los vínculos cotidianos.

Si nos sentamos en una mesa y les pedimos a nuestros hijos que dejen el celular, nosotros debemos hacer lo mismo; pero en muchos casos justificamos nuestra hiperconectividad en el "estoy trabajando". Los niños nos hablan y nuestros ojos miran la pantalla. Son detalles que para ellos no pasan de largo y es tiempo de su historia que nos estamos perdiendo. 

Por eso el hecho de establecer acuerdos con tiempos sin pantallas también aplica para nosotros los adultos.


Educar también es elegir cómo usamos el tiempo.


Las vacaciones nos corren de la rutina y nos enfrentan a una pregunta clave: qué hacemos con el tiempo que tenemos. Las pantallas forman parte de ese tiempo, pero no pueden ocuparlo todo.

Acompañar el uso de pantallas en vacaciones no es una batalla que ganar, sino una oportunidad para revisar hábitos, ensayar acuerdos y abrir espacio a otras experiencias: el juego compartido, el movimiento, la lectura, la charla, el descanso y también el aburrimiento.


Desde Escucha Activa creemos que el cuidado se ejerce con presencia. Así como no dejaríamos a un niño o una niña pequeña cruzar solo la calle, tampoco podemos dejarlos solos frente a entornos digitales complejos. Acompañar no es simplemente prohibir: es estar, mirar, conversar y orientar.

Desenchufar pantallas no implica desconectarnos, sino volver a conectarnos con lo que nos rodea y con quienes tenemos cerca. Porque en ese tiempo recuperado se fortalecen los vínculos, se ordena la mente y se construyen recuerdos que no necesitan ser grabados para tener valor.

Las vacaciones pasan. Lo que queda es la forma en que elegimos habitarlas.


Dra. Melina Cristiano - Coord. Escucha Activa

Fuentes: 

Bornik, S. (2019–2024). Crianza digital, conectividad y desenchufe. Artículos, conferencias y materiales de divulgación sobre acompañamiento adulto y uso consciente de pantallas.

https://www.google.com/search?q=Sebasti%C3%A1n+Bornik+crianza+digital


Fainboim, L. (2018–2024). Crianza digital, adolescencias y acompañamiento familiar. Publicaciones, charlas y contenidos de divulgación sobre pantallas, vínculos y rol adulto.

https://www.google.com/search?q=Luc%C3%ADa+Fainboim+crianza+digital


Harris, T. (2019). Cómo unas pocas empresas tecnológicas controlan miles de millones de mentes cada día. Center for Humane Technology.

https://www.google.com/search?q=Tristan+Harris+econom%C3%ADa+de+la+atenci%C3%B3n


Papert, S. (1980). Mindstorms: Niños, computadoras e ideas poderosas. Barcelona: Ediciones Paidós.


Papert, S. (1993). La máquina de los niños: replantearse la educación en la era de los ordenadores. Barcelona: Ediciones Paidós.


Turkle, S. (2011). Solos juntos: Por qué esperamos más de la tecnología y menos de los demás. Barcelona: Ediciones Paidós.


Turkle, S. (2015). Recuperar la conversación: El poder del diálogo en la era digital. Barcelona: Ediciones Paidós.


UNESCO. (2018). Educación para la ciudadanía mundial: Llevar lo global a lo local. París: UNESCO.

https://www.google.com/search?q=UNESCO+educaci%C3%B3n+ciudadan%C3%ADa+digital


UNESCO. (2021). Alfabetización mediática e informacional: Currículo para educadores y estudiantes. París: UNESCO. https://www.google.com/search?q=UNESCO+alfabetizaci%C3%B3n+medi%C3%A1tica


UNICEF. (2017). Niños y niñas en un mundo digital. Florencia: Oficina de Investigación de UNICEF – Innocenti.

https://www.google.com/search?q=UNICEF+ni%C3%B1os+mundo+digital


UNICEF. (2020). La crianza en la era digital. UNICEF.

https://www.google.com/search?q=UNICEF+crianza+era+digital


UNICEF. (2023). Bienestar digital y niñez. UNICEF.

https://www.google.com/search?q=UNICEF+bienestar+digital+ni%C3%B1ez


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