Día Internacional de Internet Segura 2026
Día Internacional de Internet Segura 2026
Ciudadanía digital, bienestar y corresponsabilidad en la era de la inteligencia artificial.
Cada segundo martes de febrero, más de 180 países conmemoran el Día Internacional de Internet Segura, una fecha que invita a reflexionar sobre cómo usamos las tecnologías digitales y, sobre todo, cómo cuidamos a niñas, niños y adolescentes en entornos cada vez más automatizados.
Este año, 2026, la efeméride adquiere una relevancia particular. La expansión acelerada de la inteligencia artificial, la circulación de contenidos sintéticos y la creciente exposición de las infancias a plataformas digitales plantean nuevos desafíos educativos, sociales y normativos.
El lema de este año - “Together for a better internet” (Juntos por una Internet mejor)- refuerza una idea central: la seguridad digital no depende de una sola decisión ni de un único actor, sino de una responsabilidad colectiva.
Una iniciativa que nació en Europa y se volvió global.
El Día Internacional de Internet Seguro tuvo su origen en Europa en 2004, impulsado por la red Safer Internet con el objetivo inicial de promover prácticas responsables entre jóvenes usuarios de Internet.
Con el tiempo, el crecimiento del ecosistema digital y la aparición de nuevos riesgos ampliaron su alcance. Hoy, la jornada convoca a instituciones educativas, familias, Estados, organizaciones sociales y empresas tecnológicas en una agenda común: fortalecer el civismo digital y la protección en línea.
Actualmente, el evento cuenta con el respaldo de organismos internacionales como UNESCO y la Comisión Europea, y se desarrolla de manera simultánea en más de 180 países.
Riesgos digitales emergentes: cuando la tecnología avanza más rápido que la regulación.
Internet transformó profundamente la educación, el trabajo y los vínculos sociales. Sin embargo, ese mismo avance abrió la puerta a nuevas formas de violencia y vulneración de derechos, especialmente en poblaciones jóvenes.
Entre los riesgos más frecuentes se encuentran:
- el ciberacoso,
- la difusión no consentida de imágenes íntimas,
- la suplantación de identidad,
- los fraudes digitales,
- y, más recientemente, la utilización de inteligencia artificial para la creación de deepfakes y contenidos falsos altamente realistas.
Estas prácticas no solo afectan la privacidad, sino que pueden generar daños emocionales profundos, estigmatización y silenciamiento, particularmente en niñas y adolescentes.
Educación digital y alfabetización mediática: una clave preventiva.
Frente a este escenario, la educación aparece como una herramienta central. No se trata solo de aprender a usar tecnología, sino de comprender cómo funciona, qué riesgos implica y qué derechos asisten a quienes la utilizan.
La alfabetización mediática e informacional (AMI), promovida por la UNESCO, propone desarrollar pensamiento crítico, capacidad de análisis de la información y habilidades para tomar decisiones informadas en entornos digitales.
Desde esta perspectiva, educar para una Internet más segura implica:
- habilitar preguntas sin juicios,
- enseñar a identificar contenidos manipulados,
- promover pausas antes de compartir,
- y acompañar el desarrollo de la autonomía digital de manera progresiva.
La corresponsabilidad de las plataformas y del Estado.
El lema 2026 pone el acento en la palabra “juntos”, y no es casual. La construcción de entornos digitales seguros exige una corresponsabilidad real.
Las plataformas tecnológicas cumplen un rol central como infraestructuras que facilitan la circulación masiva de contenidos. En ese marco, avanzan debates regulatorios internacionales -como el Digital Services Act en Europa- que exigen mayor transparencia, moderación proactiva y mecanismos eficaces de protección.
Al mismo tiempo, los Estados tienen la responsabilidad de actualizar marcos normativos, garantizar derechos digitales y acompañar a las instituciones educativas con políticas públicas integrales.
El rol de las escuelas y las comunidades educativas.
Las escuelas no pueden quedar al margen de esta conversación. Por el contrario, son espacios privilegiados para construir ciudadanía digital, generar diálogo intergeneracional y ofrecer herramientas concretas para la prevención.
Trabajar estos temas en el aula no implica alarmar ni prohibir, sino explicar, contextualizar y acompañar.
La educación digital efectiva se construye desde el vínculo, la escucha y el reconocimiento de las experiencias reales de chicos y chicas.
El enfoque de Escucha Activa: del miedo al acompañamiento.
Desde Escucha Activa, entendemos que una Internet más segura se construye poniendo a las personas en el centro, especialmente a niñas, niños y adolescentes.
Nuestro trabajo se orienta a:
- promover bienestar digital,
- fortalecer el pensamiento crítico,
- acompañar a instituciones educativas y familias,
- y diseñar talleres y espacios de formación que aborden estos desafíos desde una mirada integral, preventiva y respetuosa.
Creemos que la tecnología avanza, pero son los valores humanos -el respeto, la empatía y la dignidad-los que deben guiar su uso.
Construir una Internet mejor no es una consigna abstracta: es una tarea cotidiana que se aprende, se enseña y se practica en comunidad.
Dra. Melina Cristiano - Coord. Escucha Activa
Fuentes consultadas
UNESCO. Media and Information Literacy Framework.
Safer Internet. Safer Internet Day – About.
Comisión Europea. Digital Services Act (DSA).
European Commission. Better Internet for Kids (BIK).
Infobae. Día Internacional de Internet Seguro: alcance global y desafíos actuales (2026).

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